No, las redes no son el nuevo tabaco

Ir a la fuente

Somos humanos, y por tanto envejecemos. Y somos seres racionales, y por lo tanto abstraemos. Por eso a menudo las personas que van notando las depredaciones de la edad las abstraen y las proyectan haciendo de su propia decadencia un heraldo del apocalipsis. A veces el desencanto de los desengaños acumulados se traduce en la senectud en cínica creencia de que ninguna novedad puede ser buena, de que todo lo que viene nos defraudará. A menudo la nostalgia tiñe de vivos colores el pasado y por contraste de grises el presente y de negros el futuro. En suma: cuando nos hacemos viejos es frecuente que nos volvamos cascarrabias, que despreciemos las novedades y a la juventud y que inventemos un pasado idílico que jamás existió. 

agosto 11th, 2017 by