El sueño de la Luna

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Rodolfo II de Habsburgo, que dirigió el Sacro Imperio Romano Germánico –lo que sea que signifique eso— en el cambio de siglo del XVI al XVII, era un hombre complicado. Padecía seguramente de trastorno bipolar, la alternancia entre estados de depresión y euforia que no solo amarga la vida de sus víctimas, sino que a menudo acaba con ella por osadía o depresión. Murió sin saber que la Wikipedia le describiría cuatro siglos después como “débil, enfermizo y excéntrico”, que es un currículum por el que pocos emperadores desearían pasar a la historia. Si hay algo que no se le puede negar, sin embargo, es su buen gusto para elegir a los ayudantes. Su asesor religioso era Wackher von Wackenfels, un teólogo con más curiosidad que devoción; y su asesor científico fue nada menos que Johannes Kepler, padre de la ciencia junto a Galileo y Newton. La interacción entre esos dos asalariados del imperio disparó una chispa de conocimiento que sigue brillando ahora mismo, como puedes leer en Materia: el sueño de colonizar la Luna.

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septiembre 29th, 2017 by